viernes, 26 de mayo de 2017

En estado grave el ciclismo base y amateur de la Com. Valenciana

El ciclismo amateur y de base en la Comunidad Valenciana arrastraba un cáncer hace tiempo y en este año 2017 ha llegado la metástasis. Infinidad de pruebas suspendidas parcial o totalmente, cambios obligados de recorridos y organizadores prometiendo no hacer marchas y carreras nunca más mientras no cambien las coses. Este es el estado del enfermo.

 

Parte médico: carreras suspendidas, organizadores desanimados

En un artículo de febrero ya dábamos fe de los problemas que se estaban dando en las primeras pruebas del calendario:
 
- Volta a la Marina: etapa de Pedreguer aplazada, etapa de Els Poblets suspendida, etapa de Gata de Gorgos suspendida. No se cuenta la etapa de Jávea, suspendida por un temporal metereológico.
- Interclub Vinalopó: etapa de Monóvar cambiado el horario, etapa de San Vicente cambiada la fecha, etapa de Ibi cambiada la fecha. No se cuenta la etapa de Novelda, suspendida también por temporal.
- Marcha cicloturista Valle de las Uvas: la organización decide cancelar la edición del 2017, realizando un comunicado público en el que deja bien claro que las trabas de la DGT han sido un factor determinante en la anulación.

Fuente: Carta a la DGT: ¿Qué tienes contra el ciclismo y el deporte?

Pues bien, la situación no ha hecho sino seguir en la misma línea, con más anulaciones, exigencias de cambios de horarios y recorridos, etc. con el denominador común de organizadores que tienen que hacer verdaderos sacrificios para sacar adelante las pruebas.

Más ejemplos.

  • Marcha cicloturista Ruta de los Castillos de Ayora. Suspendida el mismo día de la prueba, por una alerta de incendio injustificacble, como reconoció la administración días después. Enlace de la noticia.
  • Vuelta Ciclista a Alicante elite/sub23 vs. GP Calpe Costa Blanca. La DGT avisa de que no se podrán realizar las dos pruebas a la vez, y la organización de la Vuelta a Alicante ha de hacer un gran esfuerzo, modificando recorridos y eliminando una etapa de la Vuelta para poder sacar una versión reducida y no tener que eliminarla del calendario. Noticia del diario Información.
  • Marcha cicloturista Sierras de Moratalla. Aunque está fuera de la Comunidad Valenciana, nos queda muy cercana y siempre hay una gran representación del pelotón levantino aqui. Un tramo en obras y la imposibilidad de encontrar una alternativa en el recorrido obligan a la suspensión de la misma. Comunidao oficial, muy diplomático.
  • Marcha cicloturista Alberto Contador. La organización se vio obligada a reducir la distancia del recorrido y fusionar las dos opciones que inicialmente daban a los corredores (larga y corta), debido nuevamente a las restricciones de la DGT, que en esta ocasión no daba soporte más allá de las 14h. de la tarde. Noticia en Ciclo21.
  • Carrera social Pujada a la Llacuna. Una prueba joven pero que trata de consolidarse en el calendario master con una gran organización. Nuevamente la negativa de DGT a permitir dos pruebas el mismo día obliga a la suspensión provisional de la prueba, que asegura hará todo lo posible por encontrar nuevas fechas.

Máximo una prueba por día y provincia

¿Se imaginan ustedes que los cuerpos de seguridad pusieran aforo máximo a las playas en verano? No más de 300 personas por playa, para evitar masificaciones. ¿Se imaginan que pusieran límites a la circulación en plena operación salida? No más de unos pocos miles de vehículos por hora y carretera.

Con el ciclismo no hay que imaginar. En la Comunidad Valenciana este año 2017 tenemos una nueva restricción a la celebración de eventos ciclistas: no más de un evento a la vez por provincia.

Por tanto ya están estableciendo un límite máximo de carreras al año. Algo que va totalmente contra la promoción del ciclismo tanto desde el punto de vista deportivo y de salud pública como desde el punto de vista turístico.

Añadiremos al cóctel las ya conocidas restricciones por fechas, que impiden la celebración de eventos deportivos en las carreteras durante todo el largo verano, además de puentes y fechas señaladas.

Y todo esto no son más que las condiciones iniciales a las que se enfrentan los organizadores. Una vez salvado esto, están a expensas de que DGT, FCCV y Ayuntamientos de paso les den todos los permisos y validaciones para sacar adelante la prueba, notificaciones que nos están avisando de que llegan a recibir pocos días antes de la celebración de la misma.

Menos carreras y las que quedan en circuitos

Ante todo esto, la conclusión es clara. Menos carreras. Y muchas de las que se celebran acaban haciéndolo en circuitos urbanos, donde hay menos requerimientos y es más fácil sacar adelante los permisos. Se acaba sacrificando la seguridad de los ciclistas, pues de todos es sabido que en los circuitos las caídas son mas frecuentes.

Es toda una lástima pues el ciclismo, a nivel nacional, estaba empezando a despegar un poco, al igual que muchas otras actividades, tras la crisis de los últimos años. Y ahora al parecer todo son pegas y trabas.

Ante esta situación se percibe una Federación de Ciclismo regional que no se mueve, y que tendría que estar luchando por los intereses de su deporte y deportistas, y una DGT y administraciones que simplemente están a otras cosas.

La única solución para mejorar la situación tiene que venir por hacer ruido y presionar a las administraciones. El ciclismo es deporte, es salud, y los eventos deportivos atraen turismo a localidades de todo tipo.

O se trabaja mano a mano para promocionar la región más allá del sol y playa o en lo que respecta al ciclismo, esto aguantará mientras aguante la paciencia de organizadores, que a día de hoy lo hacen en su mayoría únicamente por su amor y relación con el ciclismo, pero una sitaución que tal como estña a día de hoy es insostenible a medio y largo plazo.


jueves, 18 de mayo de 2017

Carrera social-master en Canals - Trofeo Aymto. Canals (13-05-17)

Carrera sin demasiado atractivo la de este año en Canals, con un circuito semi-urbano prácticamente sin dificultades, en la que unos combativos David Calabuig y Joaquín Ortega consiguieron romper la disciplina del pelotón y jugarse la victoria, que cayó del lado del primero.

Los corredores, en la línea de salida, momentos antes de iniciarse la prueba, con Javier Benítez (Mr Biker Gobik) en primer plano, y los ciclistas del Express Car Crevillent Fran Robles y Jesús Robles, a la derecha. Imagen cortesía de FCCV

Recorrido muy asequible esta edición

A diferencia de otras pruebas disputadas en Canals, que ha venido siendo sede de los Campeonatos de la Comunidad Valenciana en las ediciones de 2015 y 2016 con un recorrido rompe-piernas, la edición de este año transcurría por un circuito semi-urbano sin apenas complicaciones, al que los corredores darían 15 vueltas.

En linea de salida 143 participantes, con mayoría de corredores valencianos. Afortunadamente la cifra no se acercó al máximo de 200, disminuyendo el peligro que podría haber acarreado un pelotón demasiado numeroso con un circuito que presentaba varios tramos urbanos.

El Express Car Crevillent tuvo presencia en Canals con sus corredores Jesús Robles y Fran Robles, dispuestos a mostrarse combativos, a pesar de la ausencia de dureza en el recorrido.
 
Fran Robles y Jesús Robles dando fe del buen ambiente que reina siempre en el equipo master Express Car Crevillent

 

Difícil romper la disciplina del pelotón

Con todos los honores para el corredor local y ex-profesional Javier Benítez (Mr Biker Gobik) se dio la salida lanzada.

Desde el primer momento se suceden los ataques, sin ningún equipo dominando la situación y anulándose entre unos y otros.

Los intentos de fuga se quedan solo en eso, intentos, gozando en todos los casos de unos pocos segundos.

Las vueltas van transcurriendo y en el ecuador se incorporan los corredores master-50 y 60, creciendo un pelotón del que apenas se habían descolgado corredores.

Poco a poco el cansancio va haciendo mella en los corredores más débiles por un lado, y en los más combativos por otro, que no consiguen romper la disciplina del pelotón.

Será más o menos en este ecuador de la prueba cuando por fin se forma la escapada del día, donde marchaban Calabuig, Ortega, Ivars y Miguel Ángel Mínguez, aunque con el paso de los kilómetros perderían contacto los dos últimos (Ivars aparentemente por una avería).

La escapada sorprende y no hay el esperado sprint

La prueba parecía hecha como anillo al dedo para el veloz corredor local Benítez, pero esta escapada rodaba muy fuerte y pronto consiguió un minuto de ventaja, del cual ya no se bajarían en ningún momento.

Mientras por detrás el Mr. Biker Gobik de Benítez trataba de poner ritmo de persecución, pero no incomodaban y muchos corredores seguían intentándolo por su cuenta, rompiendo el ritmo de caza.

Finalmente los dos supervivientes de la fuga se jugaron la victoria, que cayó del lado de un inmenso David Calabuig, para quien Canals es una localidad talismán, pues no en vano logró aquí el pasado año el maillot de campeón autonómico valenciano que luce esta temporada.

Tras ellos entraría tercero, en solitario, el corredor descolgado Mínguez (Big Bikes Carlet CD).

Mientras en el pelotón en la penúltima vuelta se había formado una escapada de seis hombres, que consiguen llegar con unos segundos sobre el pelotón, copando el resto de posiciones de honor.

En el sprint del grupo principal afortunadamente no hay incidentes, pues la llegada era muy rápida y siempre hay muchos nervios.

Los corredores del Express Car Crevillent, satisfechos

Jesús Robles, rodando en cabeza del pelotón. Imagen cortesía de Coneixer Canals

Jesús Robles se mostró muy combativo, rodando casi siempre en cabeza y tratando de filtrarse en algunos cortes. Tuvo su oportunidad en la penúltima vuelta, al entrar en un intento de fuga con otros corredores, pero que finalmente no cuajó, y llegó entre los primeros del pelotón al último kilómetro, pero terminó por ser engullido por éste en la parte final ante el peligro de la llegada.

Fran Robles (Expres Car Crevillent)
El corredor ilicitano declaraba: "a pesar de no ser para nada mi terreno las sensaciones han sido bastante buenas. He tenido muchas fuerzas para subir muchas veces a las posiciones delanteras, incluso intentar estar en los cortes. Con muchas ganas de que lleguen carreras más duras".

Por su parte, Fran Robles, que llevaba varias semanas sin competir, se mostraba también satisfecho: "las sensaciones han sido buenas, rodando cómodo en el grupo. No he querido estar en la pelea por los cortes porque tampoco me sobraban tantas fuerzas, pero contento por rodar bien en el pelotón y con ganas de ir a más en las próximas citas".



Resultados y más información

Clasificación Canals

1. David Calabuig (M40-Juan Giner Engobe), 1h48m12s
2. Joaquín Ortega (M30-CC Bici Store Valencia), m.t.
3. Miguel Ángel Mínguez (M40-Big Bikes Carlet CD), a 1m01s
4. Héctor Palmero (ELI-Juan Giner Engobe), a 1m22s
5. Germán Mortes (M40-Ginestar ULB Sports), m.t.
6. Javier Amorós (ELI-CC A Colp de Pedal), m.t.
7. Rubén Cuenca (M40-Juan Giner Engobe), m.t.
8. David Burguera (M40-Monblau Ale Delikia), a 1m31s
9. Fernando Gimeno (M40-Juan Giner Engobe), a 1m48s
10. Jorge Copovi (M30-CC La Pobla Llarga), m.t.
48. Jesús Robles (M30-Express Car Crevillent), m.t.
79. Fran Robles (M30-Express Car Crevillent), m.t.

Enlaces de interés

Noticia de la carrera Trofeu Ajuntament de Canals, en Federación Ciclismo Com. Valenciana
Clasificación completa [PDF], en Federación Ciclismo Com. Valenciana
Noticia de la carrera y galería de imágenes, en Conéixer Canals

jueves, 11 de mayo de 2017

Carrera master en Villamalea - Campeonato Autonómico Castilla la Mancha (07-05-17)

En un recorrido rompe-piernas, pero suavizado por un viento que no hizo acto de presencia, el master-30 Francisco Parejo se proclamó campeón manchego, al ser el más rápido en el sprint del grupo principal, el cual no consintió ninguna escapada.

Recorrido algo falto de dureza

La orgnización del CC Villamalea diseñó un recorrido interesante, consistente en una primera parte con un circuito por la salida de esta población hacia la general, de unos 5 km, al que los corredores darían cinco vueltas, para después afrontar un segundo circuito más largo y con algunos repechos, al que se darían dos vueltas.

Sería en esta segunda parte donde se habría de jugar la carrera, pero quizás con la intención de hacer una competición con posibilidades para todos, los repechos no eran demasiado largos ni demasiado duros, por lo que solo el viento parecía poder hacer daño al grupo.
 
De izquierda a derecha, Jesús Robles, Mathieu Verdier y Chris Hazael, del Express Car Crevillent

Buena participación con mucho sabor valenciano

La carrera, bautizada como Trofeo San Isidro 2017, proclama a los campeones autonómicos master en todas sus categorías par ala presente temporada, por lo que se presentaron muchos de los grandes nombres del pelotón regional.

No obstante, destacaría también la presencia de un buen número de equipos y corredores valencianos, dada la cercanía geográfica, así como la del equipo ULB Sports Monforte, que continua disputando muchas carreras en todo el territorio nacional, y que aquí venían con todo.

El Express Car Crevillent ULB tambiénm se apuntó a la cita, en esta ocasión con cuatro representantes: Salvador Segura, Mathieu Verdier, Chris Hazael y Jesús Robles, atraídos por un recorrido abierto, seguro y aparentemente entretenido.

En total, 135 corredores, entre los cuales se incluían algunos master-50, que saldrían al finalizar el circuito pequeño, y también master-60 y féminas que lo harían ya transcurrido el ecuador de la carrera.

Momentos previos a la salida de la carrera

Primera parte intrascendente

El circuito inicial, con forma de rectángulo y prácticamente llano, no tuvo mayor trascendencia que acumular un poco de desgaste en las piernas de los corredores y definir el vencedor de las metas volantes.

Es de entender que algunos organizadores opten por realizar estas primeras partes con circuitos pequeños con varios pasos por las localidades organizadoras, en favor de que el público pueda ver varias veces a los corredores.

Pero por otro lado, desde el punto de vista de la seguridad de los ciclistas, resulta al nefasto, ya que en la parte inicial, todo el mundo con fuerzas y pasos por zonas urbanas y cruces, giros cerrados o rotondas, se generan muchas situaciones de peligro.

La subida rompe pero no lo suficiente

Tras numerosos escarceos que no dieron frutos, el pelotón, ahora ya con los master-50 incorporados, afrontaba la primera de las vueltas grandes.

En un desvío se produce una confusión y el gran grupo se sale del circuito. Se ha de echar el pie a tierra y reincorporarse a la carretera prevista, generándose una situación de peligro (ante el tráfico incontrolado de vehículos fuera del recorrido) y sorprendentemente los jueces no reagrupan a los corredores, teniéndose que emplear a fondo todos aquellos que marchaban en la parte trasera de grupo.

Sin tiempo para respirar comienza la ascensión. Es muy corta y los gallos no esperan, moviendo el árbol desde abajo.

El pelotón se estira y se producen pequeños cortes, pero poco a poco todo se vuelve a unir, a excepción de unos cuantos corredores que quedan ya cortados en este punto.

En un tramo de ligero descenso, se produce una lamentable caída, que esperemos no hay provocado daños graves para nadie, en la que se ve envuelto Mathieu Verdier (Express Car Crevillent), quien no sufre lesiones de consideración afortunadamente, pero se ve obligado a abandonar por daños en la bicicleta.

Un Mathieu Verdier (Express Car Crevillent) que se mostró muy sólido pero se vio inmerso en una caída que le obligó a aabandonar


Sin viento, la ley del pelotón manda


Los intentos de fuga continuan, pero ninguno va más allá del puñado de segundos. El ritmo es muy alto y los kilómetros pasan rápido.

En la segunda ascensión se repite el guión, subida rápida desde abajo, el grupo se parte pero posteriormente se vuelve a unir, a excepción de otro puñados de corredores que se descuelgan definitivamente.

Más escarceos, con unos combativos Salva y Jesús (Express Car Crevillent) intentando filtrarse en las fugas.

Finalmente una de ellas sí puso al pelotón contra las cuerdas. Al poderoso equipo ULB Sports Monforte no le interesaba y sacrificó hombres consiguiendo anularla, a la vez que se tensaba el pelotón camino ya de la meta en Villamalea.

Carrera condenada al sprint, en un grupo que contaba con unos 80 supervivientes, donde el más rápido fue Francisco Parejo (CD Yourbike Almansa), proclamándose nuevo campeón autonómico, por delante de José Luiz Ruiz (Granja Rinya Flower).

El Express Car Crevillent, muy combativo

La actuación de los hombres de la escuadra perteneciente al CC Crevillent fue bastante notable, dejándose ver en la parte dura del circuito especialmente Salvador Segura y Jesús Robles.

El crevillentino Segura se guardó en la parte inicial, pensando en evitar las caídas, para posteriormente rodar siempre bien situado en el pelotón ya en el ciercuito grande.


En la primera de las ascensiones estuvo muy delante, e igualmente en la segunda, además de intentar filtrarse en algunos de los cortes que se hacían tras la ascensión. Aún tuvo fuerzas para llegar con buenas piernas y culminar el sprint del grupo en las primeras posiciones, obteniendo una excelente cuarta plaza en su categoría master-40.

Por su parte, Jesús Robles se mostró muy atento durante toda la prueba. En la primera subida remontó desde atrás y en la segunda se encontró muy bien, coronando en la parte delantera y al igual que Segura intentando filtrarse en algún corte, en el momento más crítico de la carrera.

El corredor ilicitano se mostraba satisfecho: "he tenido muy buenas sensaciones en las partes duras, y me he podido mover en la parte más difícil, lo cual es muy positivo. Le ha faltado un poco de dureza a la prueba, y al final todo ha acabado en sprint, donde no he querido arriesgar".

Jesús Robles (Express Car Crevillent), rodando en la parte delantera del grupo


El británico del Express Car Crevillent, Chris Hazael, estuvo algo más conservador, saliendo con el resto de master-50 en la segunda parte de la prueba y rodando resguardado en el pelotón durante todo el recorrido y, eso sí, resistiendo los cortes sin problemas para finalizar en mitad del pelotón.

Peor suerte corrió Mathieu Verdier, el cual se estaba mostrando muy sólido, rodando siempre en cabeza, pero que se vio involucrado en la caída que se produjo en el ecuador de la prueba, afortunadamente sin daños físicos, más allá de chapa y pintura, pero eso sí con una maneta de su bicicleta rota que le obligó a abandonar.

Resultados y más información

Clasificación

1. Francisco Parejo (M30-CD Yourbike Almansa), 1h59m48s
2. José Luis Ruiz (M30-Granja Rinya Flower), m.t.
3. José Esteban Parra (M30-Bicisport Poli), m.t.
4. Francisco Ruiz (M40-CD Biking Turia), m.t.
5. Antonio Alfaro (M30-CD Yourbike Almansa), m.t.
6. Pedro Luis Milán (M30-ULB Sports Monforte), m.t.
7. Óscar Castillejos (M30-Ciclos Óscar), m.t.
8. Francesc Bosca (M50-Grup Esportiu Volata), m.t.
9. Andrés Gil (M30-Ginestar ULB Sports), m.t.
10. José Vicente García (CC Hegoplac-G4), m.t.
21. Salvador Segura (M40-Express Car Crevillent), m.t.
53. Jesús Robles (M30-Express Car Crevillent), m.t.
55. Chris Hazael (M50-Express Car Crevillent), m.t.
(aband.) Mathieu Verdier (M40-Express Car Crevillent)

Enlaces de interés

Noticia Campeonato Autonómico Castilla la Mancha 2017, en Ciclismo Castilla la Mancha
Clasificación completa [PDF], en Ciclismo Casilla la Mancha

jueves, 4 de mayo de 2017

Marcha cicloturista Alberto Contador 2017

Impresionante jornada de ciclismo la vivida el pasado domingo con motivo de la marcha cicloturista Alberto Contador, que contó con la presencia de la estrella mediática del profesional del Trek, amén de más de un millar de ciclistas de todos los niveles, dispuestos a disfrutar de la bellísimas sierras y valles del norte de la provincia de Alicante.

El gran protagonista, Alberto Cotnador (Trek). Imagen cortesía de la organización

Recorrido asequible... y recortado

La presente edición de la marcha Contador, que año a año va consolidándose en el calendario cicloturista, se disputaba en nueva sede, Oliva, con mucha expectación en la zona de levante ante la llegada del evento.

Es así que la organización anunció al cierre de las inscripciones, unos días antes, el record de participantes, superando los nil doscientos.

Entre ellos, como es habitual, ciclistas de todos tipos y niveles. Desde aquellos que preparan especifícamente este tipo de pruebas y otros que compiten en categorías como élite o master y vienen con un nivel altísimo, hasta chicos y chicas jóvenes que están iniciándose, aficionados, grupetas que salen a disfrutar del día, etc.

El recorrido prevista inicialmente constaba de casi 200 kilómetros, pero una vez más los problemas y las trabas que la DGT pone al ciclismo, al menos en el Levante, obligaron a la organización a reducir la distancia.

En este caso, la notificación oficial hablaba de "la imposibilidad de los agentes de seguridad de poder atender la prueba más allá de las 14.00h".

Se anunció un nuevo recorrido, idéntico al original, pero eliminando la subida más dura, a la cara norte de la sierra Bernia. Esto comprensible, pues ésta era la única manera a priori en la que no se necesitaban permisos adicionales, al no implicar el paso por distintas carreteras o localidades.

Sin embargo, los organizadores hablaron de un recorrido de más de 150 kilómetros, tomando como salida la localidad de Oliva, añadiendo más de diez kilómetros inexistentes a la prueba, ya que se salía más al sur, desde el resort Oliva Nova.

Uno podría pensar que trataron de suavizar los comentarios negativos y las protestas, ya que a la gente aficionada a las marchas no les gusta nada en general que se recorten los recorridos y se bajen los kilometrajes. O quizás simplemente fue una errata. Posiblemente nunca se sabrá.

El recorrido final resultó bastante asequible, con una parte inicial llana rodando junto al mar hasta llegar a la localidad de Pego.

A partir de aquí todo terreno conocido como rompe-piernas, encadenando hasta cinco subidas, que podríamos considerar de tercera categoría. Lo duro de esta zona no es la longitud de los puertos ni sus desniveles medios, sino el terreno quebrado sin un metro llano, y las continuas rampas duras que sorprenden a los corredores rompiendo el ritmo.

Los últimos 40 kilómetros un suave descenso y de nuevo terreno llano con la playa a la derecha de los ciclistas para completar la prueba.

Perfil de la marcha cicloturista Alberto Contador 2017

La organización de la prueba... aprobada

Más allá del contratiempo del cambio de recorrido, en líneas generales los participantes acabaron contentos con la marcha, la cual tuvo muchas lcues y sombras.

Seguramente donde estuvo todo más impecable es en la señalización del recorrido, con voluntarios y gente de la organización en todos los cruces y en todos los puntos que podían suponer peligro de caídas.

Este aspecto, seguramente el fundamental, permitió a los ciclistas rodar con seguridad, minimizar las caídas (que las hubo) y evitar situaciones de descontrol por mala señalización, algo realmente ianguantable por los participantes.

Sin embargo en cuanto al acompañamiento de los ciclistas ha habido muchas voces señalando que los últimos grupos quedaron desmaparados al tráfico abierto. Esto es algo que se debía haber previsto.

También ha sido objeto de queja por parte de muchos la falta de asistencia técnica en carrera, algo fundamental en un evento con más de un millar de ciclistas rodando durante horas.

Como es habitual se vieron a muchos corredores en las cunetas reparando sobre todo pinchazos. Pero algunos que sufrieron averías más serias, como problemas en el cambio o radios rotos, no pudieron contar con esa asistencia técnica, que algunos denuncian estaba resrevada solo a los de cabeza.

En cuanto a los avituallamiento, el sentir general es de satisfacción. En todos ellos había bebidas variadas (agua, refrescos de cola y bebidas isotónicas), y en cuanto al sólido, sandwiches de york (bastante cortos de relleno), fruta, pastelitos de chocolate...

Plato de arroz ofrecido a los ciclistas.
La decepción para la mayoría llegó en la línea de meta, donde había solo avituallamiento líquido y se invitaba a los participantes a desplazarse a la zona cercana de catering, donde les esperaba... una bebida en vaso de plástico pequeño y un plato de arroz cocido con colorante y tropezones, que en nada se parecía a la paella.

Se acabó la cantidad y la variedad. Si alguien quería repetir de algo de esto debía pasar por caja y abonar unos precios propios de discoteca. Una pena pues éste es por muchos el momento más esperado de la marcha, y para la gran mayoría fue muy decepcionante.

La estrella Alberto Contador se dejó ver tanto en la salida como en la llegada. Muchos se quejan de no haberse mostrado demasiado al gran público. Tampoco se le puede reprochar nada pues cumplió, aunque seguramente no hubiera estado de más mostrarse más cercano.

Finalmente, respecto al proceso de inscripción, comentar a favor de esta marcha que ha sido una de las más baratas del calendario, lo cual se agradece, incluyendo además la opción de un maillot a un precio casi de regalo, y la opción de comprar el culotte a un precio ya menos reducido.

Además parte de los fondos se dedican a la Fundación Contador, lo cual es un placer a la hora de realizar el pago para los participantes.

En líneas generales podemos decir, desde nuestro punto de vista, que la organización aprobó raspado. Muchos aciertos, y también muchas cosas por mejorar. Pero suficientemente bien como para que la mayoría esté con ganas de volver y repetir el próximo año, pues ya se ha anunciado que de nuevo Oliva será sede de la marcha.

Crónica subjetiva de la marcha Contador

Nuestros chicos

Narraremos el transcurrir de la marcha, contando una pequeña historia, la de tres de nuestros ciclistas, a través de los cuales quedarán reflejadas muchas de las circunstancias de las pruebas.

El líder designado para esta prueba entre ellos mismos fue por unanimidad el master-45 José Manuel Patiño (Jaume el Barbut), hombre que procede del BTT y que este año está entrenando más fuerte y subiendo peldaños a pasos de gigante.

A su disposición dos gregarios de lujo, Fran Robles y Jesús Robles, ambos corredores master-30 del equipo Express Car Crevillent ULB, escuadra perteneciente al Club Ciclista Crevillent.

La estrategia era clara, llevar a Patiño protegido y fresco a la parte final, sin gastarlo demasiado en las subidas y tratando de mantener un ritmo alto en el resto del terreno, para llegar enteros a los últimos 45 kilómetros, donde se forzaría la máquina al máximo para dar espectáculo. Entre medias, imprescindible la parada en el segundo y tercer avituallamiento para repostar, hacerse unas fotos y disfrutar del ambiente.

Un inicio lleno de percances

El equipo se traía una rueda de Jesús ya pinchada de casa (descubierto al amanecer), y con las legañas en los ojos aparcaba muy lejos, sin saber exactamente dónde estaba situada la recogida de dorsales.

Los primeros premios caerían muy pronto, pues en la recogida del dorsal a Fran y Jesús les anunciaban que les había tocado un reloj, que les enviarán por correo. Por lo demás una bolsa de corredor sencilla, con algo de publicidad, el dorsal con su chip y un llavero de regalo. Ropa para el que la hubiera pedido.

El tiempo pasa volando, los ciclistas se cambian, reina el ambiente pre-competición en los aparcamientos, Jesúsc ambiando su rueda y apenas quedan 15 minutos para el inicio.

Jesús ha de pasar por el WC. Es urgente. Son muchas horas sobre la bici y no se puede salir así. Se separa de sus compañeros y acaba en el hotel de la recogida de dorsales, por donde danzaba Alberto Contador y algún compañero suyo del Trek, esperando para presentarse en la salida.

Fran y Patiño se colocan en la salida muy atrás en el inmenso pelotón. Disfrutan de los momentos previos y esperan el pistoletazo que se demoraría unos diez minutos.

José Manuel Patiño y Fran Robles, momentos antes de la salida.

Por su parte Jesús, que se había encontrado con otro compañero, Carles, llega prácticamente en el momento de la salida. Se situa en la parte delantera del grupo, pasando su bicicleta por encima de la valla (no así Carles que se marcha para atrás). Un gesto muy caradura, aprendido de muchos otros, que lo hacen habitualmente. Aunque es cierto que dada la estrechez de las aceras resultaba imposible a esas alturas pasar para atrás. Excusas.

Se da el inicio a la marcha y un interminable pelotón pasa por el arco de salida, registrando el chip y comenzando una aventura que les llevaría toda la mañana.

Los primeros compases se hacen con precaución hasta salir de la zona semi-urbana, aunque poco a poco se va avivando el ritmo, con un grupo que comienza a estirarse.

Uno de los mayores peligros en las marchas es que se juntan ciclistas de todos los niveles y habilidades sobre la bicicleta. Lo cual, unido a una primera parte llana en esta cita, provocó bastantes situaciones de peligro.

Mientras los más experimentados rodaban con confianza, otros frenaban mucho, algunos sacaban el pie al reducir la velocidad, gente que se cruzaba, etc. Se produjeron de esta forma numerosos tapones en todas las partes del grupo, especialmente delante.

Delante, donde marchaba Jesús, solitario y confuso. Así que decide ir dejándose caer hacia atrás en busca de sus compañeros, retrasándose quizás 200 ó 300 posiciones.

Al no verlos por ningún lado empieza a dudar que estén más atrás, y vuelve a remontar hacia delante, en esta ocasión hasta la cabeza de la marcha. Y ahora sí, empieza a dejarse caer de nuevo desde la primera posición hasta más allá de medio pelotón en busca de Fran y Patiño.

Por su parte esta pareja, que había salido muy retrasada, empiezan a remontar posiciones poco a poco. Cuando hay tirones, Fran impone ritmo a Patiño. Nadie se libra aquí de los calentones.

Nos acercamos a Pego, y aunque muy levemente, el terreno empieza a picar hacia arriba. Entramos en carretera abierta y por delante empiezan a volar. Se producen los primeros cortes.

Jesús sigue dejándose caer, lo cual le permite no desgastarse mucho en toda esta parte. Estamos ya en Pego. Primer avituallamiento. tenemos dudas de si era real o si era una proyección holográfica. No se vio a nadie parar. Nos quedaremos con la duda.

Llega el terreno duro, sin grandes puertos, pero sin respiro

Empieza lo que podríamos llamar el primer puerto del día. Decenas de kilómetros al 2% de desnivel medio, un terreno con constantes repechos y descansillos, que obligaba a muchos a jguar entre el plato grande y pequeño.

Jesús ya no sabe qué hacer y llama por teléfono a sus compañeros en plena marcha. Justo en ese instante aparecen por detrás y se juntan.

Ya tenemos por fin al trío rodando juntos. Buscan el ritmo bueno para Patiño y van aguantando por el momento en el grupo en que están.

Hay mucha gente por todas partes, y ruedas que seguir por el momento. Gente más fuerte que va remontando y gente que se va dejando caer.

Dura poco la unión. Pinchazo de Jesús. Se decide dejar a Patiño por delante y a Fran pararlo para tratar de enlazar después juntos.

Se repara un pinchazo realmente problemático, pues es debido al roce de la válvula en la llanta, en no menos de diez minutos.

A partir de ahí Fran y Jesús se ponen el mono de trabajo. Ritmo de competición. Empiezan a volar con el plato grande y a adelantar decenas y decenas de ciclistas, disfrutando de su momento.

Patiño, a su ritmo, y encontrando buenas sensaciones, llega al avituallamiento. Ahora sí, se para, empieza a repostar y espera a sus compañeros.

Estos no tardan mucho en llegar, totalmente encendidos, después de alcanzar y soltar a numerosos grupos. Merecida pausa y a comer sandwiches y bollitos.

Uno de los objetivos hoy de Jesús era asaltar los avituallamientos
 

Paisajes espectaculares

Retomamos la marcha y el trío ahora ya por fín unido empieza a caminar. Las instrucciones son claras. Jesús y Fran van pasando a relevos en los tramos descendentes o en las subidas suaves, aguantando el ritmo en los tramos duros, guardando siempre al líder.

En este punto de la marcha los ciclistas disfrutan de unos paisajes espectaculares, zonas muy verdes, tan pronto solanas como umbrías, áreas muy rocosas y abruptas, repechos durísimos, pueblos que parecen de otra época... un placer a los ojos en todos los sentidos, en un ambiente rural y de montaña fantástico.

Estamos atravesando la Vall d'Ebo. Se trata de carreteras donde ninguna recta se extiende más allá de los trescientos metros, desesperante para los vehículos, un tesoro para los ciclistas.

Los distintos pelotones saldrán de este valle por medio del puerto d'Ebo, el cual subirán por su cara más suave, para tras un espectacular descenso volver de nuevo a Pego.

En estas rampas de subida nuestro líder Patiño se gusta, y el trío continua ganando algunas posiciones. Las fuerzas todavía están intactas, son hombres acostumbrados a realizar duros esfuerzos en tres horas y aún se encuentran camino de cumplir la tercera.

En los grupos se ve de todo, cocnentración, relajación, cansancio, incluso alegría. Algunos gritan. Otros contestan a gritos más fuertes. Pero siempre con buen ánimo.

En los pueblos, en las cunetas, en los altos, gente local, turistas, otros cicloturistas animan a los participantes. El ambiente es inmejorable.

Coronado el puerto, el trío afronta la bajada. Lo hacen con precaución, no es el momento de tomar riesgos, en un descenso que no conocen. Jesús la dirige con tranquilidad. Y en la parte final Patiño toma la iniciativa apretando un poco el ritmo.

Sin tiempo para muchos respiros, ya les espera el pequeño puerto de Sagra. De nuevo se marcan un ritmo asequible y para arriba.

El campeón del mundo asoma


La cosa se puso seria con el campeón del mundo en juego
En esta zona el trío sufriría un golpe muy duro. Todo un campeón del mundo, como así lo acreditaba su maillot, dejó atrás al trío con suma facilidad, desapareciendo en el horizonte ante la impotencia de nuestros hombres.

Se convirtió en un tramo complicado. De repente parecía no haber grupos ni por delante ni por detrás. ¿Dónde estaba ese millar de participantes?

El ciclismo es un deporte que tiene mucho de psicológico y aquí solo valía mantener la velocidad crucero y ser pacientes.

De esta forma, tras un inexistente descenso, se presentaba la penúltima ascensión, el Portet d'Orba.

Jesús dedicó muchos minutos de la marcha para tratar de recordar a Fran que ya habían subido este puerto. El andaluz asentía una y otra vez pero daba la sensación de que en este punto su cabeza estaba en otra parte. Quizás se concentraba en los paisajes, quizás estaba visualizando lo que haría después en la parte final.

Rendido de esta tarea, Jesús explica a Patiño la subida, éste sí "lo pilla", y trata de llevarle en la subida. En las primeras rampas dan caza por fin a un grupo delantero, y empiezan a remontar posiciones. Mientras Fran sigue en su estado de trance y se va unos metros por delante ajeno a todo.

Buena subida remontando a muchos ciclistas de este grupo, en el que para su decepción no esttaba el campeón del mundo. Se reagrupan los tres arriba y de nuevo Fran y Jesús aprietan el ritmo en el terreno ahora favorable.

Están llegando a Parcent y de nuevo se comen a otro grupo. Jesús, que sabe que el último avituallamiento está a la vuelta de la esquina, aprieta el ritmo al grupo y se plantan en seguida la localidad de Alcalalí, donde le espera este último repostaje.

En el último avituallamiento apareció el canibalismo en el pelotón

Con algo más de 100 kilómetros en las piernas, nadie escatima en sandwiches, bollos y bebidas. Nuestro trío de valientes se lo toma con calma, hacen sus necesidades, cogen un poco de aire y recuerdan la estrategia para la parte final.

Fran Robles, José Manuel Patiño y Jesús Robles, recobrando energías

A estas alturas empiezan a ocurrir cosas extrañas que solo suceden en acontecimientos como estos. Fran se toma una bebida energética después de mucho tiempo... Jesús se toma un refresco de cola igualmente después de mucho tiempo... Y Patiño acaba con todo el azúcar en varios metros a la redonda.

La espectacular e inolvidable parte final

Quedan poco más de 40 kilómetros por delante. La ascensión a Llosa Camacho, un ligero descenso, y a caminar junto a la playa hasta meta.

Poco a poco cogen velocidad de nuevo. Jesús, conocedor de este puerto también, se lo explica de nuevo a Patiño y le da confianza al asegurarle que las rampas son muy suaves.

Van poniendo un ritmo más exigente y empiezan a remontar gente desperdigada que ha ido saliendo del avituallamiento sin formar todavía grupos definidos.

Con el subidón de azúcar, la moral por las nubes y un objetivo claro, coronan el puerto sin mayores problemas.

Ahora empieza la hora de la verdad. Y nunca mejor dicho, porque más o menos es el tiempo que van a tardar en llegar a meta.

Las instrucciones de equipo son claras. Los gregarios Fran y Jesús tienen que tirar como si no hubiera mañana, llevando al líder a remontar grupos, tratar de alcanazar y batir al campeón del mundo, volar por la zona de playa y alcanzar la gloria.

Jesús, conocedor de esta bajada, dirige al trío y a algunos hombres más que marchan a rueda, empezando a apretar en las zonas sin peligro.

Un grandullón iluso les pasa por la izquierda con una marcha más, Jesús le coge rueda, pero en una travesía éste arriesga demasiado y Jesús se suelta un poco para no poner en peligro al grupo.

Al salir de nuevo a la carretera Fran toma el relevo, y se la devuelve al grandullón. Entran en un terreno más abierto, y Fran y Jesús comienzan a pasarse relevos de unos puñados de segundos. El líder Patiño, concentrado y sobrio a rueda.

Van cogiendo velocidad. Se gustan. Al fondo se ve un grupito. En poco tiempo se echan encima, los sobrepasan y ven cómo se van quedando poco a poco. La jugada se repite poco después. Son como un embudo que va atrapando grupos, y va escupiendo poco a poco corredores que revientan del alto ritmo.

Camino ya de Denia ven otro grupo a lo lejos, más numeroso. Justo en esta marinera población se les echan encima. Aguantan entre este grupo durante la travesía, lo examinan, y por fin aquí se encuentra el campeón del mundo.

No hay otra opción. De nuevo Fran y Jesús toman el mando del grupo. Patiño siempre concentrado en tercera o cuarta posición. Al principio algún hombre entra a colaborar pero no pueden mantener el ritmo.

Ahora ya paralelos al mar, el ritmo es constante entre 40-42 km/h. Entran en una zona de asfalto bacheado, aprietan al grupo que se rompe por momentos, y no deja de perder unidades.

En un abrir y cerrar de ojos se plantan en el último kilómetro. Faena hecha. Lanzan a Patiño, que hace el gesto de querer entrar juntos y premiar a los gregarios. El andaluz amenaza al grupo para que nadie adelante a Patiño y finalmente entran más o menos los tres a la par celebrando el trabajo realizado, los esfuerzos, la estrategia bien llevada, y con el campeón del mundo batido y destrozado.

La actuación de nuestros corredores

José Manuel Patiño (*****), el veterano corredor ilciitano de btt acudía a la cita como líder y aguantó muy bien la presión. Cumplió con todo lo que se esperaba de él, pasando los puertos a buen ritmo, regulándose y dosificando esfuerzos, y muy fuerte en la parte final. Una actuación de libro

Fran Robles (*****), el impresvisible andaluz cumplió con lo que se le pedía. Aguantar los caballos hasta la última hora, y reventar la carrera en la parte final, donde se le vio disfrutar como un enano. Sus faltas de concentración (¿pensando en las musarañas?) arropando al líder en las subidas quedan compensadas por su duro trabajo, además de ayudar a su compañero Jesús tras su pinchazo y estar ahí en todo momento.

Jesús Robles (*****), estuvo en todo momento encima de su líder, guiándole y protegiéndole. Tuvo muchos problemas, perdido en el pelotón en la salida, pinchazo, etc. pero los pudo salvar para hacer su trabajo y para apretar en la parte final.

Javi Cambra (*), el corredor de Ontinyent se presentó lejos de su mejor estado de forma, salió muy atrás y estuvo fuera de competición en todo momento, perdiendo minutadas. Al menos estamos convencidos de que no pasó hambre en los avituallamientos

Carles (**), tuvo la oportunidad de salir en la parte delantera, que le ofreció Jesús, pero la desperdició, saliendo prácticamente el último. Además tuvo una rotura de radio que le impidió exprimirse al máximo y acabó realizando la marcha con tranquilidad, deshechando la posibilidad de meterse en carrera.

Gran experiencia

Con casi 150 kilómetros en las piernas y el sofocón de la última hora, nuestros hombres entraron exhaustos en meta. Los dolores musculares eran evidentes.

Les esperaba un avituallamiento líquido, y sobre todo un gran ambiente de público.

Ya en la zona de catering, las ilusiones de llenar la panza se chocaron contra un muro de piedra, o más bien contra un plato de arroz hervido que imitaba malamente a una paella y una bebida en vaso de plástico pequeño. Nada más, ni una patata ni un cacahuete. Una pequeña decepción tras un trabajo tan duro.

No obstante el sabor de boca fue fantástico. Un recorrido bonito, por unos paisajes espectaculares. Un montón de recuerdos y pequeñas historias para contar. También grandes hazañas. Y todo eso ya se habló comiendo como dios manda en otro sitio ;)

La sonrisa desde luego no era por el arroz hervido con colorante...